María del Carmen Troncoso, de 22 años, acudió al medico por unos fuertes dolores en el estomago. Pero su calvario empezó cuando una enfermera le inyecta suero en su mano, es desde entonces cuando empezó a sufrir dolores tremendos, hasta tal punto que se le quedo paralizado. "Los dolores muy fuertes, insoportables y perdí la sensibilidad en los dedos y las uñas se me secaron" agrego la joven, la situación se complico tanto que tuvieron que llevarla al Instituto Cardiológico. Tres días después de acudir al medico, la infección había avanzado y ya era insalvable, no tuvieron mas remedio que cortarle el brazo derecho, por la altura del codo. Y pese a todos los esfuerzos que hicieron para salvarlo, la irrigación de la arteria que lleva la sangre al brazo tenia un daño irreversible
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